Mercè Ferrán: ocho años liderando la profesión desde la responsabilidad, la innovación y la visión de futuro
Tras ocho años al frente del Col·legi Oficial de Detectius Privats de Catalunya, Mercè Ferrán concluye una etapa histórica para la profesión. Primera mujer en ocupar el cargo de Decana, ha liderado el colegio en un periodo marcado por importantes cambios tecnológicos, normativos y sociales. Conversamos con ella sobre su trayectoria, los retos afrontados, los logros alcanzados y el futuro de la investigación privada.
La Mujer
Usted ha sido la primera mujer en ocupar el cargo de Decana del Colegio Oficial de Detectives Privados de Cataluña. ¿Qué significado tiene para usted este hito?
Convertirme en la primera mujer Decana del CODPCAT ha significado un enorme reto y una gran oportunidad. Me siento afortunada y estoy muy agradecida por la confianza depositada en mí a lo largo de estos años. Podría considerarse un hito porque, sencillamente, no había sucedido antes… y espero que también haya contribuido a normalizar la presencia de la mujer en los espacios de responsabilidad de nuestra profesión. Creo que ser elegida supuso un desafío tanto para mí como para todos mis interlocutores.

¿Sintió en algún momento que el hecho de ser mujer suponía una dificultad añadida dentro de la profesión o de las instituciones?
En mi experiencia, no. En ningún momento. Es cierto que, durante muchos años, la presencia femenina en la profesión ha sido menor, pero también lo es que la figura de la mujer en el sector ha sido respetada y valorada. De hecho, en el ámbito de la seguridad privada somos el colectivo con mayor porcentaje de mujeres, aproximadamente un 30 % y al alza.
¿Cómo ha evolucionado la presencia femenina en la investigación privada desde que comenzó su carrera hasta la actualidad?
Estadísticamente, podemos afirmar que cada vez son más mujeres las que acceden a la profesión. Hay tareas relacionadas con nuestro trabajo en las que las mujeres aportamos habilidades y sensibilidades que pueden resultar especialmente valiosas. Tenemos capacidades que nos permiten ser muy eficaces en determinados entornos y nos seguiremos adaptando a las nuevas necesidades competenciales.
¿Qué consejo daría a las jóvenes que desean desarrollar una carrera como detectives privadas?
Lo esencial es que tomen la decisión de ser detectives y que luchen para crecer personal y profesionalmente. Todo va de la mano y no debemos obviarlo. También les diría que sean profesionales flexibles, con capacidad de adaptación y mentalidad abierta, porque la profesión evoluciona constantemente y exige aprender y reinventarse de manera permanente.
Honestidad, formación continuada, buen hacer, placer en el desempeño, ilusión por los logros, autocrítica constructiva para la mejora y buenas alianzas con otros profesionales… todo ello acaba transformándose en excelencia, y la excelencia es lo que hace verdaderamente relevante a una profesión.
Y les aconsejaría que se colegiaran en el CODPCAT. Estar colegiado/a fortalece la sensación de pertenencia al colectivo. Las nuevas generaciones son imprescindibles para que la profesión siga avanzando y continúe integrando pensamiento innovador y nuevas formas de entender el trabajo que hacemos.

La Detective
¿Qué le atrajo originalmente de la profesión de detective privado?
De pequeña ya jugaba a investigar… me gustaban las pelis y series de investigación. En ese marco, entender los razonamientos, las deducciones de los protagonistas, las coartadas… Como espectadora, poder establecer el quién, cómo y cuándo, con quién, por y para qué…
¿Cómo ha cambiado el trabajo del detective durante las últimas décadas?
Ha evolucionado con la incorporación de las nuevas tecnologías que, a su vez, añaden formas distintas de operar. Pensemos, por ejemplo, en cuando se trabajaba sin móviles o en cuando no existía internet… En mi opinión, los objetivos de nuestro trabajo no han cambiado tanto; seguimos cubriendo necesidades informativas y aportando pruebas. Lo que ha cambiado radicalmente son las herramientas y la velocidad con la que hoy se genera y procesa la información. Además, lógicamente, de la incorporación de servicios directamente derivados de las nuevas tecnologías (por ejemplo, antes no existían investigaciones ciber o cripto…)
¿Qué impacto han tenido las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial en la investigación privada?
Un impacto importante en cuanto a cambios en los procedimientos de recogida de datos, estudio de los mismos y en la inmediatez en su consecución, entre otros. Aunque verdaderamente los trámites se agilizan, hay que ser muy escrupuloso en la revisión y verificación de las informaciones obtenidas y en los resultados de los análisis que la IA puede aportarnos. La inteligencia artificial puede ayudarnos a encontrar respuestas, pero nunca debe sustituir el criterio profesional del detective … hay que comprobar datos, cotejar con otras fuentes y, en especial, aplicar el sentido común.
¿Cuáles considera que son actualmente las principales fortalezas de los detectives privados españoles?
El conocimiento profundo de nuestro trabajo, la formación y múlgiples requisitos necesarios para el ejercicio en España, así como la firme voluntad de ser considerados como profesionales con un papel social fundamental. Sin la aportación de prueba, en muchas ocasiones, no es posible la defensa de los intereses de la ciudadanía. Esencialmente, los detectives contribuimos en este aspecto. Sin evidencias, puede existir especulación y teorías, pero no una realidad de los hechos probada.
En resumen, el detective privado español es un profesional muy bien cualificado y altamente especializado.
La Decana
¿Cuál considera que ha sido el principal logro de estos ocho años al frente del Colegio?
La actualización y renovación del Colegio, partiendo de una revisión profunda y responsable de su estructura funcional, la actualización de los estatutos y una especial atención a las necesidades de los colegiados/as, así como a las de la propia institución. El cambio de ubicación de la sede colegial permitió convertir este espacio en la “Casa del Detective”, desde donde se impulsan eventos y encuentros de distintas índoles promoviendo la proximidad entre los colegiados/as, que además cuentan con espacios privados para celebrar sus reuniones profesionales. He de hacer referencia también al trato personalizado que proporcionamos a los colegiados/as y, en ese aspecto, me gustaría destacar la excelente labor que realiza Alicia Méndez al frente de la administración del Colegio. También se ha apostado por dar a conocer la profesión y la importancia de la colegiación a través de las redes sociales, en especial, con la creación del perfil de LinkedIn del Colegio y la modernización de la página web. A todo ello, se suma el establecimiento de nuevos vínculos y sinergias con otros colectivos e instituciones.
Todo ello ha contribuido a reforzar el prestigio del Colegio y a poner en valor la colegiación como elemento de garantía, pertenencia y fortalecimiento de la profesión.
Hay otros logros institucionales, algunos de ellos compartidos con los Colegios de Valencia y Galicia, como por ejemplo impulsar la creación del Consejo General de Colegios Profesionales de Detectives Privados de España.
Nada de ello habría sido posible sin el compromiso de las personas que han formado parte de las dos Juntas de Gobierno que me han acompañado y sin la dedicación silenciosa y permanente de la secretaria de la Junta, Gemma Díaz, que ha sido un apoyo constante durante estos ocho años.
¿Qué proyectos le producen una mayor satisfacción personal?
Los proyectos especialmente satisfactorios para mí son aquellos que contribuyen al progreso de la profesión y a la mejora de las condiciones de su ejercicio. Aquellos que se desarrollan con inequívoca voluntad de consensuar para aunar criterios que dignifiquen la imagen de nuestro colectivo ante la sociedad. Los que se hacen desde la transparencia, aproximando a las personas y consiguiendo que los profesionales compartan sus inquietudes y metas.
¿Cuáles han sido los momentos más difíciles que ha tenido que afrontar durante su mandato?
En ocho años de Decanato ha habido muchos desafíos: decisiones difíciles, discrepancias, cambios normativos, incertidumbres…. Pero si he de quedarme con uno, el que primero me viene a la mente son los momentos tan difíciles vividos durante el COVID. La vida se transformó por el confinamiento, la distancia social y el miedo a lo desconocido. La salud y la inseguridad profesional generada por las dudas sobre la posibilidad para ejercer marcaron esa etapa. Recuerdo que la unión del colectivo fue realmente espectacular. Fueron momentos duros, que desde el CODPCAT paliamos con la puesta en marcha del DETCON virtual, conducido por Enrique Arranz, anterior Decano y actual director del C.A.I., donde nos reuníamos cientos de detectives de todo el mundo para básicamente estar juntos, compartir conocimiento, compañía e incluso humor en medio del dolor generado por la pandemia. Se marcó un antes y un después.
¿Cómo ha evolucionado la relación entre los detectives privados y las instituciones públicas durante estos años?
La gestión de las relaciones del Colegio con las instituciones públicas requiere tiempo, perseverancia y lealtad mutua. Conseguir que exista bidireccionalidad fluida con nuestros interlocutores es el resultado de plantear objetivos sólidos y argumentados, así como de generar suficiente confianza, interés e implicación para ser tenidos en cuenta. En este sentido, las relaciones mantenidas por el CODPCAT se han caracterizado por su voluntad de ampliar la reciprocidad y fomentar futuras áreas de colaboración, habiéndose conseguido importantes avances, especialmente con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y con la Conselleria de Interior.
Asimismo, también se han fortalecido los vínculos con los Colegios de la Abogacía, que, aun no siendo propiamente instituciones públicas, son nexos fundamentales para nuestra profesión. Otra cuestión distinta es la relación que cada detective habilitado pueda mantener a título personal con las instituciones.
¿Qué importancia tienen los colegios profesionales para el futuro de la profesión?
Los colegios profesionales son fundamentales para el desarrollo de la profesión, en el sentido más amplio. Como corporaciones de Derecho Público, los colegios amparan a los profesionales y a la ciudadanía. Este aspecto es especialmente relevante en una profesión como la nuestra, en la que el ejercicio de la actividad puede afectar al ámbito de los derechos fundamentales de clientes e investigados, lo que exige las máximas garantías éticas, deontológicas y de supervisión profesional. Mi visión al respecto es clara: la Investigación Privada debiera ser, necesariamente, de obligada colegiación.
El Legado
Si tuviera que resumir en una frase el legado que desea dejar tras estos ocho años, ¿cuál sería?
Mi legado es sencillo. Se resumiría en mantener una visión y enfoque humano y profesional que trace un futuro digno de ser tenido en cuenta y lleno de oportunidades. Me gustaría que se me recordara como a Mercè, más allá de mi cargo institucional…
Si algo he intentado estos años es que el Colegio estuviera siempre al servicio de las personas y de la profesión.
¿Qué retos considera prioritarios para la próxima generación de responsables colegiales?
Creo que va a ser determinante para el futuro de la profesión la relación que los detectives establezcamos con la IA, por lo que la próxima generación de responsables tendrá que analizar, estudiar, valorar, y encontrar salidas respetuosas para su uso. Puede parecer extraño, pero entiendo que, de ello, va a depender en gran medida, el cómo nos vamos a vincular con ella. Otro reto importante es conseguir que los detectives privados sean colaboradores habituales de la Administración Pública, así como de otras instituciones o corporaciones a las que podemos favorecer con nuestra labor profesional.
¿Qué le gustaría que dijeran los detectives privados sobre su gestión dentro de diez años?
Pues que, en estos ocho años, se sintieron representados por el Colegio y por su Junta de Gobierno. Ese sería un verdadero honor para mí.
¿Cómo imagina la profesión de detective privado dentro de veinte años?
Más que imaginar, desearía ver convertida la Investigación Privada en una profesión de referencia. Nuestro trabajo estaría muy evolucionado y habría (que ya los hay) grandes especialistas en distintos ámbitos de la investigación. La intervención del detective estaría considerada TOP a nivel judicial y social. Me encantaría saber que se ha logrado la creación de la figura del detective privado de oficio, entre otras cuestiones…
¿Qué mensaje le gustaría transmitir a todos los detectives privados que leerán esta entrevista?
Que la Investigación Privada es una maravillosa profesión. Es un reto en sí misma. Que no tiene techo a ningún nivel.
