• Nina Vélez-Troya

Usurpación de la personalidad o "pishing"

Con la llegada de las redes sociales y de negocios, han empezado a verse muchos perfiles que, por sus características, han creado situaciones de confianza entre las personas que se han intercambiado sus datos, en base a la información facilitada en dichos perfiles y con la intención de generar negocios o contactos interesantes.


Personalmente, me gustaría compartir algunos de los casos que me sucedieron a mí a través de mis diferentes perfiles en las distintas redes.



Caso 1


A través de un amigo mío de Sarajevo, conecté con un supuesto inversor para uno de mis clientes que había desarrollado un interesante proyecto. Evidentemente, la cantidad requerida para el mismo rondaba una cifra importante.


El inversor -americano y con móvil de su país- me explicó en inglés que era un hombre que se ganaba muy bien la vida aconsejando a sus clientes sobre inversiones en oro y en metales preciosos y, por eso, disponía de un fondo económico personal que le permitía ayudar a otras personas a hacer realidad sus proyectos. Curiosamente, me llamó la atención el hecho de haber sido tan fácil la manera en que ese dinero llegaba a mí, ya que yo había tratado anteriormente con Fondos de Inversión y no te llaman al móvil para ofrecerte nada. Pero mi amigo era real y hacía tiempo que colaborábamos, por lo tanto, no le dije nada e intenté sacar el máximo de información este "supuesto" inversor.

La verdad es que cuando empieza mi ADN a vibrar, bendigo a mi padre por haberme dejado toda su intuición y perspicacia.


Así que empecé a investigar y encontré al verdadero empresario que trabajaba efectivamente ayudando a empresarios a invertir en oro y metales preciosos. Y como soy periodista de profesión, conecté directamente a través de su web y le propuse una entrevista, sin decirle aún nada de que le habían usurpado su personalidad.

Cuando tuve publicada dicha entrevista, hablé por el móvil con el falso inversor y le dije que mi cliente estaba muy ilusionado, también le di las gracias por su entrevista que, naturalmente, él no me había dado ni sabía nada. Le pegué en su WhatsApp el link a la entrevista del auténtico empresario y, luego, le di todos los datos a mi entrevistado que hizo la denuncia oportuna a la Interpol.


El falso inversor vivía en Albacete y fue localizado por la policía.



Caso 2


En esta ocasión, un colaborador mío que, anteriormente, había puesto en las redes que trabajaba para un Fondo Chino, fue conectado por el CEO de un Fondo de Kuwait que había visto su perfil y le pareció el hombre ideal para representar a su Fondo.


Después de hacerle llegar toda la información con el logotipo de la empresa y su sede en Kuwait escrita en cada página, mi colaborador recibió una carta en la que el propio Fondo le nombraba Representante para Europa y su labor era la de captar proyectos para invertir con un mínimo de 6 millones de euros.


Tras enviarme la documentación del Fondo y su documento como Representante del mismo, se lo hice llegar a mi abogado y a un amigo policía de Ginebra.


Los tres coincidimos en que eran falsos y trataban de sacar dinero a través de las condiciones de la inversión que suponía un ingreso en su cuenta de 85.000 libras a fondo perdido, nunca mejor dicho.


Lo interesante del tema es que tanto mi abogado como yo, conectamos con la empresa real que es muy importante y nunca nos contestaron.


Pero la estafa fue evitada a nuestros clientes.



Caso 3


Si tuviera que dar una evaluación al mejor usurpador de personalidad, diría que el autor de este intento de estafa fue, con creces, el mejor de todos por el tiempo que utilizó, los personajes interpretados y la puesta en escena que fue de Oscar de Hollywood.


El personaje en cuestión jugaba dos papeles, con dos voces diferentes, en dos idiomas distintos y, desde luego, desde dos móviles diferentes.


A través de su amigo de Sao Paulo -que yo tenía conectado a una de mis redes sociales-, me llamó por teléfono y me dijo que trabajaba en Business Intelligence, que era detective privado de Israel y me envió su website y coordenadas para que supiera quién era y todo lo que hacía. Tenía buenas relaciones en el Principado de Mónaco con el Príncipe Alberto II, y quería ayudarme en un proyecto que yo tenía y también sabía que yo buscaba inversión para mis clientes.


Poco tiempo después de enviarme varios documentos para colaborar, apareció el otro personaje que interpretaba y que era un colaborador suyo de Lisboa y que hablaba un español portugués difícil de comprender.


Poco a poco, me di cuenta de que interpretaba los dos personajes, el israelí -en inglés- y el de Lisboa -en su mal español.


Empecé a indagar y encontré que el personaje en cuestión -que no tenía ninguno de los dos nombres de sus interpretaciones- era portugués y había hecho una estafa muy importante que le había llevado a la cárcel en su país durante siete años.


Puse una denuncia en comisaría al día siguiente.


Su web y sus datos desaparecieron de las redes sociales.


Supongo que ahora utiliza otros nombres y sites.



Personality theft or pishing


With the advent of social and business networks, many profiles have begun to be seen that, due to their characteristics, have created situations of trust between people who have exchanged their data, based on the information provided in these profiles and with the intention of generating interesting business or contacts.


Personally, I would like to share some of the cases that happened to me through my different profiles in the different networks.



Case 1


Through a friend of mine in Sarajevo, I connected with a supposed investor for one of my clients who had developed an interesting project. Evidently, the amount required for the project was around a significant quantity.


The investor - American and with a cell phone from his country - explained to me in English that he was a man who made a good living advising his clients on investments in gold and precious metals and, therefore, had a personal financial fund that allowed him to help other people make their projects a reality. Curiously, I was struck by the fact that it was so easy the way this money came to me, since I had dealt with Investment Funds before and they don't call you on your cell phone to offer you anything. But my friend was real and we had been working together for a long time, so I didn't tell him anything and tried to get as much information as possible from this "supposed" investor.

The truth is that when my DNA starts to vibrate, I bless my father for having left me all his intuition and insight.


So I started to investigate and I found the real entrepreneur who worked effectively helping entrepreneurs to invest in gold and precious metals. And since I am a journalist by profession, I connected directly through his website and proposed an interview, without telling him yet that his personality had been usurped.

When I had the interview published, I spoke to the fake investor on my cell phone and told him that my client was very excited, I also thanked him for his interview, which, of course, he had not given me and knew nothing about. I pasted in his WhatsApp the link to the interview of the real businessman and, then, I gave all the data to my interviewee who made the appropriate complaint to Interpol.


The fake investor lived in Albacete and was located by the police.



Case 2


On this occasion, a colleague of mine, who had previously posted on the networks that he worked for a Chinese Fund, was connected by the CEO of a Kuwait Fund who had seen his profile and thought he was the ideal man to represent his Fund.


After sending him all the information with the company's logo and its headquarters in Kuwait written on each page, my collaborator received a letter in which the Fund itself appointed him Representative for Europe and his job was to attract projects to invest with a minimum of 6 million euros.


After sending me the Fund's documentation and his document as its Representative, I sent it to my lawyer and to a policeman friend in Geneva.


All three of us agreed that they were fake and were trying to make money through the terms of the investment that involved a deposit of 85,000 pounds in their account.


The interesting thing about it is that both my lawyer and I connected with the real company which is very important and they never got back to us.


But the scam was avoided for our clients.



Case 3


If I had to give an evaluation of the best personality usurper, I would say that the author of this attempted scam was by far the best of all for the time he used, the characters played and the staging which was Hollywood Oscar.


The character in question played two roles, with two different voices in two different languages and, of course, from two different mobiles.


Through his friend in Sao Paulo - which I had connected to one of my social networks - he phoned me and told me that he worked in Business Intelligence, that he was a private detective in Israel and sent me his website and coordinates so that I would know who he was and everything he did. He had good relations in the Principality of Monaco with Prince Albert II, and wanted to help me in a project I had and also knew that I was looking for investment for my clients.


Shortly after sending me several documents to collaborate, the other character I was playing appeared, who was a collaborator of his from Lisbon and who spoke a difficult-to-understand Portuguese Spanish.


Little by little, I realized that I was playing both characters, the Israeli -in English- and the Lisbon character -in his bad Spanish.


I started to investigate and found that the character in question - who had neither of the two names of his interpretations - was Portuguese and had done a very important swindle that had landed him in jail in his country for seven years.


I filed a complaint at the police station the next day.


His website and his data disappeared from the social networks.


I guess he now uses other names and sites.